jueves, 11 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia

Cuando cursaba la preparatoria me integré a un grupo de labor social que daba asesorías a alumnos de secundaria para preparar sus exámenes extraordinarios de matemáticas y física, esta labor me hacía sentir muy bien, después ingresé a la Licenciatura en Cs. de la Computación Electrónica, en la UAP, en cuarto semestre me inicie como alumno becario, la UAP me daba una ayuda económica y a cambio ocupaba tres horas diarias en el Centro de cálculo, dando asesorías de programación, aquí la satisfacción era doble, me pagaban por hacer algo que me agradaba. Después salí de la Universidad y encontré trabajo en una paraestatal llamada CONASUPO, ahí conocí por primera vez equipo de cómputo moderno y un sistema organizacional de trabajo, por esas fechas abrían sus puertas los Centros regionales de codificación y captura en los Estados, para procesar los datos del X Censo de Población y Vivienda, ingresé como operador de sistemas, durante dos años conserve los dos empleos, después dedique mi tiempo completo al Centro regional, donde había mayores expectativas de crecimiento.
Al poco tiempo se fundó el INEGI, y los Centros regionales se convirtieron en Direcciones Regionales de ese Instituto, las condiciones de trabajo cambiaron favorablemente, en mi caso, tuve una carrera ascendente a lo largo de diez años. Cuando termino mi ciclo en ese Instituto, se me presento la oportunidad de ingresar como maestro de computación al CETis 17, la acepte, después de todo era una actividad que me agradaba, al principio me sentí raro, ahora trataba con menores de edad, me costó trabajo entender su comportamiento, deseaba que me respondieran con la madurez de las personas adultas a las que estaba acostumbrado a tratar, después comprendí que eran personas que se estaban formando, que había que ayudarles a construir su identidad, ahora pienso que ser profesor no es tarea fácil, es una actividad compleja pero muy satisfactoria, a lo largo de estos años he observado que cada nueva generación presenta características más exigentes, y para brindarles la atención debida no puedo permanecer estático, debo cambiar también, mis actitudes, mis conocimientos, mis habilidades, en nuestro subsistema hay una leyenda que indica “alcancemos el mañana con nuestra propia tecnología”, ¿cuánto gasta nuestro país comprando tecnología extranjera?, comprando productos, o procedimientos tecnológicos en la industria, entonces ser docente de educación media superior implica una gran responsabilidad, aquí se concretan las características de futuros profesionistas. Como en el deporte, cuando se obtiene un triunfo se consigue una satisfacción muy placentera, igual en el quehacer docente, cuando los alumnos dan muestras de evolucionar positivamente, la satisfacción es grande; caso contrario, me causa insatisfacción la falta de interés de algunos de ellos, encontrarme con los mismos alumnos reprobados cada semestre, ver como algunos compañeros manejan el criterio de “para que te complicas, pásalos a todos”, ver como algunos padres de familia se presentan solo cuando sus hijos han reprobado, y llegan a reclamar, aun cuando el joven haya hecho caso omiso de las actividades programadas, en fin, considero que el compromiso debe ser de todos los involucrados.

Mi aventura de ser docente

En este espacio les presento mis reflexiones sobre “La aventura de ser Maestro”:
Como lo menciona José Manuel Esteve, en mi caso, me inicie como maestro sin serlo, tenía todas las características del profesor novato, pero con la práctica, a través del tiempo, y aprendiendo de mis errores, he ido acomodando mejor mis habilidades y conocimientos para sentir seguridad en mí mismo, lo cual se refleja en el trato con mis alumnos, con quienes se puede dialogar y planear las metas a alcanzar en cada asignatura.
Ver cada sesión de clase como una oportunidad para poner en práctica el desarrollo de sus cualidades como personas, organizándose, interactuando, mostrando solidaridad, respeto, cooperación, tolerancia, mientras consiguen su conocimiento que les va a servir a lo largo de su vida.
Estoy convencido de que la única manera de ser útil a los demás desde mi ocupación docente, es permaneciendo en una constante transformación, actualizándome, renovando mis conocimientos, mi compromiso, convirtiéndome en alguien en quien pueden confiar y apoyarse para seguir adelante.
De las dificultades:
Mi identidad profesional es un proceso que se fundamenta reconociendo mis alcances y limitaciones, mis defectos y virtudes, reconociendo que no importa cuánto sepa, y cuantos logros haya obtenido en mi área profesional, sino que tan dispuesto estoy de poner al alcance de mis alumnos esas experiencias para construir espacios de aprendizaje apropiados para ellos.
Lograr una comunicación efectiva con mis alumnos es otro reto a vencer, sin ser un gran comunicador, considero que esta debe establecerse en un ambiente de respeto entre alumnos y maestro, en ambas direcciones, está muy relacionado con la disciplina, sin caer en los extremos, es necesario establecer ciertas reglas, acordar la forma de trabajar, y los criterios a tomar en la evaluación.
Como dice el autor, en cada asignatura, lo único importante es ser maestro de humanidad, obtener el valor humano del conocimiento, esto no significa que debemos dejar de lado los contenidos, sino propiciar el desarrollo de valores que les permita crecer como personas, mientras aprenden. Por todo lo que implica desempeñarme como docente, debo decir que me siento orgulloso de serlo.

Los saberes de mis estudiantes.

Después de consultar con ellos sobre el uso que le dan a la Internet, puedo decir que en general saben hacer lo siguiente:

Buscar información de diferentes formas, localizan las páginas que ofrecen la información deseada, eligen la que ofrece información más completa y la descargan a su pc, disco duro o memoria usb.
En este caso, la información puede consistir solo de texto, o también de imágenes y videos.
Como medio social, saben cómo utilizar el correo electrónico, crear una cuenta de correo, enviar y recibir mensajes, también saben utilizar el servicio de chat, comunicación instantánea, algunos saben cómo suscribirse y participar en diferentes foros.
Consultar enciclopedias y diccionarios en línea, así como traductores de inglés al español, o viceversa.
Buscar páginas donde pueden descargar instructivos, tutoriales, software gratis y juegos de video.
Como canal de gestión, algunos de ellos saben cómo efectuar el comercio electrónico, para comprar o vender algún artículo.
De igual forma, algunos saben cómo realizar el pago en línea de algún servicio: agua, luz, teléfono, predial, tarjeta de crédito, etc.
Como acceso a medios, saben consultar periódicos y revistas electrónicas, ver tv abierta por Internet, y escuchar radio.
Una estrategia para aprovechar los saberes sobre el uso de Internet por parte de mis estudiantes es la siguiente:
En una sesión en el aula, con el uso de una pc con acceso a Internet, un proyector digital, y una pantalla para proyección, se realiza una exposición con el apoyo de un tutorial en línea sobre el manejo de determinadas herramientas de algún software, posteriormente, se organizan equipos de cinco elementos y un coordinador, diseñan una práctica con el uso de dicho software, con apoyo del docente, la cual será realizada posteriormente en una sesión de laboratorio, finalmente cada equipo realiza un reporte de la practica efectuada, mencionando las herramientas empleadas, así como el producto obtenido.
En este caso, los coordinadores de equipo serán los alumnos con mayores conocimientos en el manejo de dicho software, asesoran a sus compañeros de equipo, y les enseñan a utilizar las herramientas necesarias para realizar la práctica, esto se realiza en el laboratorio de cómputo donde cada alumno realiza de manera individual dicha práctica.